Astenia: cuando llega el cansancio en primavera

Astenia: cuando llega el cansancio en primavera

Más de la mitad de la población mundial se ve afectada durante el cambio de estación. Por esto, debemos anticiparnos y preparar nuestro organismo para recibir la primavera.

Pronto comenzaremos a vivir días más largos, con más luz y color; pero muchos también empiezan a sentir más cansancio, irritabilidad, apatía, insomnio y falta de vitalidad y concentración. Estos son los síntomas más comunes de la llamada astenia primaveral. Esta es una de las afecciones más frecuentes de esta época, aquejando a más mujeres que hombres, entre los 20 y 50 años de edad. De hecho, la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación señala que hasta el 85% de la población la padece con el cambio de estación.

Las causas de este trastorno temporal no sólo tienen que ver con la temperatura, sino que con el cambio de la presión atmosférica, el aumento de las horas diarias de luz y los cambios de horarios, que se traducen en mayor tiempo de actividad física y mental. “Las reservas de vitamina D, serotonina y melatonina, entre otras, se ve afectada durante el invierno -además de los agentes alergénicos que proliferan en este tiempo-, repercutiendo en nuestro sistema inmune, lo que ayuda a desarrollar este tipo de trastornos. No obstante, si no existen patologías asociadas a estos síntomas, cambios en la dieta y pautas de actividad física diaria serán claves para superar esta afección”, señala Paula Molina, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada.

Según la especialista, la alimentación es clave para evitar los desequilibrios hormonales y psíquicos que puede provocar la astenia. “Debemos evitar las grasas saturadas, el café, bebidas alcohólicas y el exceso de azúcar, para ayudar a nuestro organismo a evitar el cansancio que genera este trastorno”, indica. Por esto, se debe aumentar el consumo de micronutrientes como el triptófano, un aminoácido que favorece el buen humor y que está presente en lácteos, pescados, legumbres, cereales integrales, mango, piña, uvas, además de frutos secos y la palta. Además, estos alimentos también contienen otros nutrientes como la vitamina C y E, hierro, calcio y magnesio.

Por otro lado, las vitaminas del grupo B son fundamentales para una amplia gama de funciones vitales, aunque su principal tarea está en asistir la liberación de energía de los carbohidratos, grasas y proteínas. Por tanto, ayudan a nuestro organismo a obtener energía. “Es importante destacar que estas vitaminas son solubles en agua, por lo que se deben consumir de forma continua ya que su almacenamiento es limitado a largo plazo. En este sentido, complementar la alimentación con algunos suplementos podría ayudar en determinadas ocasiones”, explica Molina.

Asimismo, no se pueden olvidar dos hábitos vitales: la hidratación y un buen descanso. Una correcta hidratación siempre revitalizará el organismo, siendo importante ingerir de 2 a 3 litros de agua, junto con productos naturales, sin azúcares añadidos ni conservantes. Por otra parte, y debido a los cambios horarios, una buena rutina de sueño se hace fundamental en este tiempo. De acuerdo a la facultativa, “es ideal que no estemos frente a una pantalla electrónica dos horas antes de dormir, para que se pueda conciliar el sueño con mayor facilidad, ya que dormir al menos siete horas diarias garantizará la reparación que nuestro cuerpo necesita”.

Finalmente, el deporte es el elemento que completa la ecuación para lidiar con la astenia. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda realizar, al menos, 40 minutos diarios de actividad física. Ya sea al aire libre o en cuarentena, existen rutinas de cardio –como andar en bicicleta o bailar- que aportan vitalidad, energía y disminuyen la apatía. “La astenia es un fenómeno que no debería durar mucho tiempo. Si sus síntomas persisten, se requiere una visita al médico de cabecera ya que éstos podrían ser signos de alguna patología anexa como infecciones, anemia, trastornos del sueño o falta de vitaminas. Lo importante es que siempre escuches y cuides tu organismo”, enfatiza la especialista.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *